miércoles, 26 de octubre de 2016

Posar la mano en tu rodilla.
Sentir la suavidad de la seda.
Ascender la cara interna de tu muslo.
Tu cuerpo se estremece.
El pecho te palpita.
Suspiras sin poder remediarlo.

Cierras los ojos abandonada a mis caricias. ©Fer

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