Puse mi mano en tu rodilla.
Sentía la suavidad de tu media
Deslice mis dedos por tu pierna.
Se acabo la seda y comenzó tu piel.
Tu ojos me suplicaron que no parara.
Subí y baje sintiendo el cambio de textura en las yemas de mis dedos.
Apoyaste tu cabeza en mi hombro.
Las caricias eran cada vez mas profundas.
Rocé la tela de tu coulott.
Sujetaste mi brazo con fuerza mientras mordías el labio.
Tu suspiro fue profundo.
-Hemos llegado,dijo el taxista.
Te recompusiste saliendo rápidamente del coche..©Fer

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