Eres como ese niño en la playa.
Construyes tu castillo de arena.
Lo haces con delicadeza y cariño.
Poco a poco pones grano sobre grano.
Tienes algún tropiezo según vas avanzando.
Esa torre que se cae, esa pared que se tuerce.
Pero sacas fuerzas y remontas lo caído.
Va tomando esa forma que imaginas.
Sueñas con lo que se podrá vivir.
Aquellas peleas a espada.
Tu princesa en la torre
Y de repente cuando
más feliz estas.
Aquella pelota te rompe tu castillo.
Tus ilusiones se desvanecen.
Hincado de rodillas con la frustración por bandera.
No sabes si gritar o llorar.
Aquella pena que te inunda.
Aquel sentimiento que se escapa.
Que intentas aferrarte a él.
Pero desaparece como el agua entre las manos. ©Fer
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