Tus pechos me provocan.
Ponen mi piel de gallina.
Un escalofrío recorre mi columna.
Tengo esa doble sensación.
Deseo y ternura.
La necesidad de sentirlos crece.
Acariciarlos, besarlos, lamerlos.
Notar como se clavan contra mi pecho.
Mientras te beso profundamente.
Es el comienzo de una noche de pasión. ©Fer

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