Hay épocas del año
que están marcadas en el recuerdo, son aquellos momentos que quedaron señalados a fuego en nuestra mente y corazón. Capaces de crearnos la mayor desazón, de
nublar nuestros pensamientos, de sumirnos en la tristeza más profunda hasta límites
insospechados.
Las tormentas más negras
no te dejan ver la claridad, tus neuronas no son capaces de dilucidar sobre
nada en concreto, estas sumido en lo más
profundo de la tempestad, únicamente quieres cerrar los ojos y que pase todo lo
antes posible.
Entonces es cuando
sale tu madurez y la seguridad que tienes en ti. Sabes que hay cosas inevitables
en la vida y contra esas no puedes
luchar, las otras con meras vivencias causantes
de nuestra personalidad. Asume tus errores,
vanagloria tus aciertos, pero no eches la vista atrás con lo que puedo ser,
vive lo que es.
Sopla las nubes, que
el sol ilumine tu mente, los rayos de
sol acaricien tu piel y el frescor del aire en tu cara despliegue tu sonrisa. ©Fer

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