jueves, 17 de noviembre de 2016

   Mi cuerpo reacciono bajo el agua caliente de la ducha, sentí un escalofrío que recorrió la espalda y esa especie de angustia que me entra en el vientre.
   Extendiendo el aceite mis manos recorrían mi cuerpo, voló la imaginación y mis piernas temblaron, tuve que esforzarme en dejar esos pensamientos, no tenía tiempo para recrearme en caricias. Desnuda recorrí la habitación en busca de la cómoda, abriendo el cajón de la lencería elegí un conjunto con el que me encuentro provocadora.
   Contemple mi figura al mírame al espejo, las piernas se estilizaban con aquella media negras, el ligero y el tanga marcaban las curvas de mis caderas, los pechos brotaban entre los encajes y trasparencias del corpiño. El contraste del negro de la tela con la desnudez de mi piel creaba una visión de lo más sugerente. Acabe de completar el conjunto con un traje de chaqueta gris marengo.
   Llegue a la oficina temprano, me esperaba una larga jornada, el silencio que atronaba la gran sala se vería roto en poco tiempo, tanta soledad infringía un cierto aspecto tétrico a la estancia. Encendí las luces de mi despacho, dejé la cartera y el bolso encima de la mesa y me fui a la cocina a por un café.
   La mañana fue pasando entre el estudio de un informe de mercado y llamadas. Aunque mi mente estaba centrada en el trabajo, mi cuerpo seguía revoltoso y más cuando entraste a buscar un expediente. Llevabas 2 meses como becario y desde el primer momento que te vi llamaste mi atención.  Aunque no eras un chico de volver la cabeza en tu mirada había algo que te hacia especial.
   Como es habitual comí con Laura, compañera y amiga, es prácticamente la única que aguanta mi carácter en la oficina, tenía fama de ser cruel y mala pero la verdad es que solo era responsabilidad por el trabajo. Siempre que estamos juntas acabamos hablando de hombres y recordando tantas historias que hemos vivido juntas.
   La tarde había sido larga y tediosa, papeles y más papeles fueron llenando mi mesa de carpetas. Las numerosas interrupciones habían retrasado el estudio del informe y tenía que preparar un memorándum para el día siguiente, así que ya sabía lo que tocaba, quedarse hasta terminar. La oficina se fue vaciando al igual que se había poblado esta mañana, estaba sola.
   Había terminado y preparaba para marcharme cuando una sombra apareció en mi puerta, la sangre se me helo y el miedo paralizo mis músculos, en eso intentes pensé que aquello seria lo último. En un segundo suspire y me invadió una tranquilidad que bajo todas mis defensas, era el becario. Le pregunte que hacía allí a esas horas a lo cual respondió que venía a buscarme. Me quede perpleja a la vez que mi cuerpo se estremecía, sus ojos miraron los míos fijamente, creo que los dos supimos lo que pasaría.
   Sin mediar palabras mis manos desabrocharon mi falda dejando que resbalara por mis piernas, desabroche los botones de la chaqueta y me la quite, quede expuesta solo con la ropa interior a tu mirada. Bajé la vista cuando empezaste acercarte a mí, tu mano levanto mi barbilla y tus labios buscaron los míos, nos fundimos en un cálido abrazo. Iba desabrochado y quitándote la ropa lentamente entre caricias y besos, una extraña atracción me obligaba a mirarte a los ojos mientras mis manos recorrían tu cuerpo.
   Lamiste mis pechos al liberarlos, besaste cada rincón de mi piel, tus dedos jugaron por encima del escueto triangulo de mi tanga hasta que lo bajaste lentamente. Tu desnudo, yo solo con las medias, me diste la mano para que te acompañara al sofá.  Me senté encima tuya para poder besarte y mírate a los ojos, esos ojos que me tenían poseída. Las caricias y los besos se fueron haciendo más profundos, solo deseaba sentirte, que me hicieras tuya. Aquello fue una maratón, lo hicimos de todas formas y en todas partes.
   Sentados en el sofá nos acariciábamos en silencio. Un sentimiento contradictorio me inundaba, estaba maravillada por el placer recibido y a la vez tenia remordimientos, eras un becario, estábamos en la oficina y yo era tu jefa.
     - ¿Cómo sabía que estaba aquí?

     -Laura me lo dijo. ©Fer

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