En el camino de vuelta fui dándole vueltas a la charla con
el peregrino, esto me hizo recordar a mi querido amigo Montero. Tipo singular
en todos los aspectos tenía el carácter del castellano, nuestras charlas
siempre fueron profundas aunque pudieran parecer mundanas estaban llenas siempre
de un doble sentido. No prodigaba mucho el verbo cuando había gente nueva, pero
cuando hablaba era como un mazo cayendo en el yunque, sentenciaba con dos
palabras.
Creemos que nos conocemos, que tenemos control sobre nuestra
mente, damos sensación de seguridad a los demás, pero que equivocados estamos. No imaginamos los abismos que tiene nuestro
ser, hasta donde somos capaces de hundirnos y como entramos en un carrusel que
nos absorbe sin dejarnos salir.
Yo ya no se ni lo que soy, si un buenazo, un romántico o
simplemente un tonto que no aprende con los años. Sigo cayendo un los mismo
errores, decepcionándome por las mismas cosas, sufriendo por los hechos de los
demás. Un niño en el cuerpo de un hombre, pero siempre me hago la misma pregunta:
¿Cómo es un hombre?
Uno va teniendo más canas que otra cosa y te das cuenta que todo el mundo tienes sus
miedos y temores. ¿Qué diferencia a unos y a otros? Para mi simplemente es solo la forma de encubrirlos,
unos no saben o no quieren enmascararlos
y otros utilizan el mejor camuflaje. Acelere el paso para llegar a la hora de
cenar, que aquel paseo me había abierto el apetito.
Aunque estaba algo cansado después de cenar me dedique a
pasear muy despacio por el claustro. Mi mente devoraba con glotonería los
recuerdos, aquellos que llevas cerca de tu corazón, esos que te hacen sonreír y
lo que te hacen llorar. Me iba haciendo
una cascada de preguntas sin respuesta, que seguramente desde otro punto de vista
si las tendrían, pero yo no era capaz de encontrarlas.
En estos momentos no sé si seré capaz de ordenar las cosas,
de poner los sentimientos en su sitio, que se despejen los nubarrones y por lo
menos brille un rayo de sol. Con aquellos pensamientos tire mi cuerpo encima de
la cama y sin ser consciente de ello me quede dormido. ©Fer

No hay comentarios:
Publicar un comentario